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Mujeres: el sexo y la diabetes.

Lubricantes a Base de Agua.

Los lubricantes a base de agua incluyen K-y Jelly, Ortho Jelly, Probe, Slippery Stuff, Enhance, In Pursuit of Passion, PrePair, Astroglide, y ForPlay, entre otros. Estos productos típicamente contienen agua purificada, glicerina, un emulsificador dulce, propylene glycol [sic]-el cual ayuda a retener la humedad-y un preservativo, típicamente methyl paraben, propyl paraben, o extracto de semillas de toronja (pomelo).

Para la mayoría de las parejas, los lubricantes a base de agua son la mejor opción. Los mismos son seguros para uso vaginal. Se lavan fácilmente después del coito. No manchan las sábanas de la cama. Y son seguros de usar con un sinnúmero de anticonceptivos (condones, diafragma, tapa cervical, etc.). Sin embargo, los productos fuertemente perfumados o con sabor añadido pueden irritar la vagina o el pene.

Los lubricantes a base de agua proclaman ser "sin sabor", pero eso no es completamente cierto. La glicerina tiene un sabor ligeramente dulce. El extracto de toronja (pomelo) sabe ligeramente agrio. Y algunos lubricantes contienen el espermicida nonoxynol-9, el cual tiene sabor a jabón y a medicina, y puede adormecer la lengua temporalmente.

Durante un acto sexual de duración inusualmente larga, los lubricantes a base de agua a menudo se secan. Usted puede aplicar más. O revivirlos con un poco de agua o saliva. Algunas personas mantienen una pequeña fuente de agua cerca de la cama e introducen sus dedos en la misma. Otras personas usan un atomizador.

Los lubricantes a base de agua están disponibles en las farmacias, tiendas para productos del cuerpo, o desde la Collección Xandria de mejoramiento sexual en www.xandria.com. [Diabetes al Día no está de ninguna forma relacionada con esta compañía]. Xandria mantiene su lista de correos en la más estricta de las confidencias y envía sus productos de manera discreta.

Lubricantes a Base de Aceite.

Los lubricantes a base de aceite incluyen: aceites vegetales (de oliva, maíz, etc.), Crisco, mantequilla, y aceites derivados de nueces (aguacate [palta], maní, etc.). Los mismos están disponibles en los supermercados y son seguros para usarse dentro de la vagina. Sin embargo, los aceites pueden manchar [suponemos que el artículo se refiere a las sábanas y almohadas], y comparados con los lubricantes a base de agua, son más difíciles de eliminar mediante el lavado. Use jabón y agua. La mayoría de los expertos en sexo desaniman el uso de estos lubricantes con los anticonceptivos de latex, debido a un pequeño riesgo de que el aceite los pueda dañar.

Los Lubricantes a Base de Petróleo.

Hechos de gelatina de petróleo, aceite mineral, o petrolato, estos lubricantes incluyen: Productos de vaselina y aceites de bebé, entre otros. Los lubricantes a base de petróleo no deben ser usados dentro de la vagina. Los mismos son difíciles de erradicar. También pueden irritar la membrana que cubre la vagina, y cambiar la química vaginal, aumentando el riesgo de infección.

Los lubricantes a base de petróleo también destruyen el latex y no deben ser usados con condones, diafragmas, o tapas cervicales. La deterioración del latex ocurre de manera asombrosamente rápida, de acuerdo con el Instituto Renal. Dentro de 60 segundos que siguen al contacto, perforaciones microscópicas aparecen, las cuales son lo suficientemente grandes para que el esperma o los organismos de una enfermedad sexualmente transmisible pasen a través de los mismos.

Sugerencias para el uso de lubricantes.

Algunos escépticos consideran el tiempo que se toma en aplicar los lubricantes como una serie de enojosas interrupciones. En vez de ello, trate de mirar a estos breves interludios como pausas eróticas que permiten a los amantes saborear el uno al otro y disfrutar su tiempo juntos como pareja. El sexo es como la música. La belleza de la música envuelve algo más que simples notas. La misma se extiende a los silencios entre las notas. De manera similar, el placer sexual viene no sólo de las caricias íntimas, sino también de los momentos entre ellas a medida que los amantes saborean lo que acaban de experimentar y anticipan los toques adicionales.

A menos que su amante se lo solicite, no le aplique lubricantes directamente en su piel. En vez de ello, aplique una pequeña cantidad en su mano y acaricie a su amante con la mano lubricada. El aplicarse el lubricante en la mano lo tibia, permitiendo que el mismo se sienta de manera más cómoda. Y el único objetivo de usar un lubricante es hacer que el toque sensual se sienta más erótico. Aplique su lubricante con caricias amorosas.

No se limite usted a sólo una aplicación del lubricante. Según las palabras del terapista sexual Marty Klein, Ph.D., autor de "Pregúntame Cualquier Cosa", "la lubricación no es un evento. Es un proceso".

Ni limite tampoco el uso de un lubricante solamente en la vagina. La lubricación natural de la mujer puede que no llegue al clítoris, especialmente si la diabetes ha dejado a la mujer en una condición de lubricación deficiente. La mayoría de las mujeres dice que ellas reciben el mayor grado de placer proveniente de las caricias sobre un clítoris humedecido con lubricantes. Durante el coito vaginal, trate de lubricar tanto la vagina como el pene. Cuando un pene bien lubricado entra una vagina bien lubricada, el acto sexual se siente más placentero y cómodo. Los lubricantes pueden también añadir disfrute al acto sexual con condones. La mayoría de los condones viene lubricada con polvo de silicón. Pero para muchas personas, el silicón no provee suficiente lubricación que permita una inserción fácil y preventa la irritación vaginal. Cubra los condones con lubricantes a base de agua. Y para añadir placer extra para el hombre, cubra el pene con lubricante antes de colocar el condón sobre el mismo.

Una nota final: Ningún lubricante sexual debe ser considerado como un anticonceptivo confiable, pero muchos pueden interrumpir la motilidad del esperma. Los especialistas en fertilidad a menudo aconsejan a las parejas que están tratando de concebir contra el uso de lubricantes.

Ayuda para la neuropatía.

La neuropatía en las mujeres diabéticas puede reducir la capacidad del clítoris de responder al toque erótico, haciendo deficiente la capacidad de la mujer de alcanzar y disfrutar un orgasmo.

Un lubricante puede ayudar. Los lubricantes sexuales aumentan la sensibilidad al toque, y pueden compensar por [el daño creado por] la neuropatía.

Otra forma de aumentar la estimulación del clítoris, la vagina y cualquier otro lugar donde la mujer desee ser acariciada, es mediante el uso de un vibrador. Hace unas cuantas décadas, los vibradores estaban relegados al campo de lo inusual en el aspecto sexual. Pero eso es parte del pasado. Hoy, diferentes modelos son vendidos en las farmacias y tiendas por departamentos.

Durante los pasados 15 años, los vibradores se han hecho bien populares. De acuerdo con el libro Sexo en América, publicado en el 1994 por investigadores del Centro Nacional de Investigación de Opinión de la Universidad de Chicago, el 16% de las mujeres menores de 45 años y el 18% de las mayores de 45 consideraron los vibradores "muy" o "algo" atractivos. Entre los hombres, el 20% dijo que tenían una mente abierta hacia el uso de un vibrador durante el acto sexual. Más recientemente, un sondeo de la Universidad de San Francisco mostró que alrededor del 10% de las parejas norteamericanas incluyen ocasionalmente el uso de un vibrador con frecuencia en su acto sexual.

Para usar un vibrador de forma placentera, tanto el vibrador como la parte del cuerpo que el vibrador va a estimular deben estar bien lubricados.

Existen varias docenas de diferentes modelos de vibradores disponible en la Colección Xandria de productos para mejorar el acto sexual, en www.xandria.com [Diabetes al Día no está de ninguna forma relacionada con esta compañía]. Xandria mantiene su lista en la más estricta de las confidencias y envía sus productos de manera discreta.

La Contracepción y la Diabetes.

El control de la natalidad no es diferente en las mujeres con diabetes, con una excepción principal: Los anticonceptivos que se apoyan en la acción hormonal pueden alterar los niveles de glucosa. Los contraceptivos hormonales incluyen las pastillas anticonceptivas, los artefactos intrauterinos, la Depo-Provera inyectada, y Norplant, las cápsulas anticonceptivas implantadas.

Si usted usa la Píldora o cualquier anticonceptivo hormonal:


Asegúrese de decirle a su proveedor de planeamiento familiar que usted tiene diabetes. Este factor es crítico.


Hágase controles de glucosa frecuentes, especialmente durante los primeros meses de usar este método. Puede que usted necesite aumentar su dosis [suponemos que de medicamentos] y modificar su dieta y su programa de ejercicios.


Asegúrese de tener su hemoglobina glicosilada, su presión sanguínea, su colesterol y sus niveles de triglicéridos verificados cada tres meses durante el período inicial del método, y periódicamente luego.

Estudios a corto plazo de mujeres diabéticas que toman la Píldora sugieren que dicho método es tan seguro para ellas como lo es para otras mujeres. Sin embargo, no se ha reportado ningún estudio a largo plazo. La Píldora aumenta el riesgo de complicaciones cardiovasculares, una de las razones por las que las mujeres que consumen la Píldora deben mantener control estricto de sus niveles de glucosa. Ninguna mujer con diabetes debe fumar.

Hombres: La impotencia sexual y la diabetes.

En la antiguedad las necesidades básicas del hombre primitivo eran sobrevivir, alimentarse y tener hijos. Con mayor o menor sofisticación, estas siguen siendo las necesidades del hombre moderno.

Si bien en el resto del reino animal la cópula tiene la finalidad de perpetuar la especie, en el ser humano se agrega un fin erótico, procurando obtener gratificación sexual.

La actividad sexual, es así el complemento indispensable de una buena relación de pareja. No es concebible un casamiento sin una vida sexual activa, aunque lo pueda ser sin hijos. Esta actividad sexual se mantiene en el hombre hasta el final de su vida y si bien la capacidad reproductiva disminuye al aproximarse la senectud, sin que sea motivo de preocupación, la disminución de la potencia sexual generalmente alarma al hombre.

Algunas parejas se "acomodan" a la nueva situación, considerandola normal para la edad y otras buscan por todos los medios solucionar el problema.

La primera eventualidad es especialmente frecuente en el diabético que, a veces, se resigna a acabar temprano con su vida sexual. La asociación diabetes - impotencia es conocida desde Rollo (1798), hace casi 200 años.

Analizaremos las diferentes disfunciones sexuales y su importancia en el paciente diabético.

Recordemos que el término impotencia se refiere especificamente a la incapacidad para obtener o mantener una erección con capacidad de penetración.

Aproximadamente el 50% de los diabéticos con más de 10 años de enfermedad presentan este problema.

El aspecto sexual es dificilmente abordado en las primeras consultas con su médico general o diabetólogo a menos que sea interrogado por el profesional, demorando algunos pacientes meses o incluso años antes de confesar su dificultad al especialista. Generalmente se aguardará la oportunidad de mayor intimidad para comentar tan delicado problema.

¿Cuales son las causas de la impotencia sexual?

Las principales causas son: vasculares (arteriales y venosas), neurológicas, endócrinas (hormonales), provocadas por drogas y tóxicos (medicamentos, cigarillos, alcohol,cocaina), psicológicas y propias de la musculatura del pene.

Como ya mencionamos cerca del 50 % de los diabéticos presentan dificultades eréctiles, independientemente de ser insulino dependientes o no.

El síntoma mas frecuente suele ser la dificultad para mantener la erección, que semanas o meses despues podrá agravarse hasta la completa incapacidad para obtener rigidez. La eyaculación precoz puede acompañar este cuadro.

La libido (apetito sexual) es frecuentemente normal al inicio pero va disminuyendo a medida que aparecen estas disfunciones.

Causas de impotencia en el diabético.

La mayoria de las veces la impotencia eréctil del diabético es multifactorial.

La neuropatía diabética (alteración de los nervios de la pélvis y el pene) es muy frecuente y casi siempre presente en mayor o menor grado, aún antes de presentar sintomatologÍa.

Por este motivo los estudios neurológicos alterados en el diabético no son siempre sinonimo de impotencia neurológica. Hemos visto diabéticos sin presentar problemas sexuales con exámenes neurológicos alterados.

El factor vascular es estudiado por medio de 2 examenes: la fluxometria con aparato Doppler, que estudia las arterias, su flujo y presión sanguinea (a veces comprometidos en estos pacientes), y la cavernosometria (bomba de erección artificial) que detecta el posible escape venoso, cuya frecuencia en el diabético no es mayor que en el no diabético.

La impotencia inducida por drogas (fármacos) es especialmente importante. Si bien no existen efectos colaterales desde el punto de vista sexual en los medicamentos especificos del diabético (insulina, sulfunilureas), la frecuente asociación de la enfermedad con la hipertensión arterial y disturbios del colesterol entre otros, agrega los efectos colaterales de ciertos medicamentos usados para su tratamiento.

La aparición de síntomas no debe ser motivo para suspender la medicación y si para retornar al especialista que seguramente la sustituirá. Otros tóxicos, como tabaco, alcohol y a veces ciertas drogas, potencializan (aumentan) el efecto de estos fármacos.

Desde el punto de vista psicológico existen varios factores generadores de ansiedad en el paciente diabético, el descubrimiento de la enfermedad es uno de ellos y suele afectar de manera importante al individuo, pudiendo perturbar su comportamiento.

El diagnóstico de Diabetes Mellitus es así, coincidente con el inicio de sus problemas sexuales.

El factor desencadenante puede ser el desequilibrio psíquico a veces iniciado por la angustia causada por una falla eréctil esporádica, quizás consecuencia de la ingesta de alcohol, agotamiento fisico, stress o simple indisposición.

Esto va provocando un temor a cada nueva tentativa, un nuevo miedo al fracaso, a la humillación. De pretexto en pretexto se van espaciando así las tentativas, hasta abandonarlas definitivamente.

Las opciones de tratamiento.

El control de la enfermedad de fondo (diabetes y otras patologias asociadas, como la hipertensión arterial) es fundamental, estaremos asi evitando la progresión del daño neurológico y vascular, irreversible.

Del profundo análisis de los medicamentos empleados y sus efectos colaterales en el area sexual, surgirán posibles cambios por otros menos nocivos.

La corrección de las alteraciones hormonales, en forma general, devolverán el apetito sexual a veces perdido.

La simple supresión del tabaco y alcohol junto a la administración de ciertos vasodilatadores cuando existe tabaquismo intenso, pueden ser medidas muy eficaces.

Una terapia (psicológica) y/o una autoaplicación (inyección de fármacos vasodilatadores aplicada por el propio paciente con el fin de obtener erección plena) pueden ser opciones de tratamiento cuando la causa es psicológica o ante leves disfunciones vasculares o neurológicas.

Cuando existe compromiso vascular o neurológico importante puede estar indicada una cirugía de revascularización peneana, de fuga venosa o en ultimo caso, de implante de prótesis peneana.

Digamos por último que, todas estas enfermedades tan frecuentes en el diabético son efectivamente tratables a corto plazo. La consulta debe ser realizada cuando se inician los problemas para evitar asi el daño psicológico consecuente.

El diabético, como el no diabético, debe llevar la sexualidad hasta el fin de su vida.

Por el Dr. Jorge Di Iorio.

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